«La Unión Europea se formó para fastidiar a Estados Unidos». Con esa categórica sentencia el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha agitado aún más las tensas relaciones con el Viejo Continente. Primero fueron las críticas a la OTAN, luego el acercamiento a Rusia y, finalmente, una sacudida a los mercados.
Como es habitual , para novedades los clásicos. Israel necesita seguir «descubriendo» nuevas atrocidades de Hamas a partir de 2023 porque, de lo contrario, parece que Israel está cometiendo atrocidades unilaterales todo este tiempo. Primero fueron bebés decapitados, luego fue «¡Hemos descubierto que Hamas cometió violaciones masivas!», y ahora son los niños Bibas.
Luego de poner más de cien millones de dólares en la campaña de Trump, la pregunta general era qué recibiría a cambio el gran representante del capitalismo en la nube. Un modelo económico basado en plataformas digitales . Se basa en feudos tecnológicos o feudos en la nube. El capital en la nube está compuesto por dispositivos que modifican el comportamiento humano. La nube es ubicua y desconectada del medio ambiente físico. La imagen abstracta de la nube oculta su impacto ambiental y la intervención política que como la que intenta Musk, facilita su construcción. Como sabemos ya , el capitalismo digital exacerba la precarización laboral, la concentración monopolica, la financiarización y la pérdida de soberanía política. La crisis del Covid-19 ha acelerado la dinámica de descomposición y el proceso sigue profundizándose.