El conflicto entre Evo Morales y Luis Arce por la presidencia de Bolivia en 2025 no solo divide al Movimiento Al Socialismo, sino también a los movimientos sociales y sindicatos que forman su base. Un síntoma que debe considerarse a la hora de analizar en perspectiva el sistema de representación política y electoral: La confrontación que pereciera inexorable al interior de los movimientos populares.
El objetivo es convertir al obrero en una máquina de entrega del máximo posible de plustrabajo a cambio del valor mínimo posible de la fuerza de trabajo. Salarios bajos; trabajos extenuantes; disminución o desaparición de la protección legal del obrero; debilitamiento de las organizaciones sindicales; ofensiva contra cualquier sentimiento de solidaridad de clase. Es un ataque en toda la línea, que puede tener consecuencias de muy largo plazo para los explotados. Aunque la resultante dependerá de la intensidad de la lucha de la clase obrera, y nada por ahora está cerrado.
A 40 años de «recuperada la democracia», si se contabilizan todas las leyes producidas durante las dictaduras del siglo XX, que son 998, hoy una de cada cuatro siguen vigentes. Complicidad civil y sostenimiento del andamiaje jurídico dictatorial, la otra «pesada herencia».