El partido Vox, nacido en 2013, moviliza diversos discursos asociados a la religión como parte de su retórica política. Pero estos funcionan principalmente como recursos identitarios y nacionalistas. De hecho, la práctica religiosa entre sus votantes es menor a la presente en la derecha tradicional del Partido Popular la misma relación que guarda LLA con Juntos por el Cambio (o lo que de él quede). Milei no está solo y los usos religiosos, tampoco.