La palabra “decapitación” se hizo popular en la actual guerra en Medio Oriente, aunque cuenta con numerosos antecedentes históricos. En el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán, la operación de “decapitación” consistió en lanzar sorpresivamente un conjunto de operaciones militares con el fin de asesinar a toda la dirigencia relevante de un país, con el objetivo de sumirlo en una completa desorganización política y militar, para poder someterlo con relativamente poco esfuerzo. Liquidada la estructura organizativa fundamental, el resto es cuestión de tiempo y presión para que colapse su autonomía.
Hay mucha «Resaca videlista» en el Mileismo. Persistencia discursiva y mejor, sociológica. Se trata de una reedición del videlismo en Milei y los dirigentes de LLA, adaptadas a nuevas tecnologías.
Sin embargo, el fenómeno no empezó con las redes. Agregamos en el video de apertura la entrevista a Laura Camargo, autora del libro Trumpismo Discursivo donde sus categorías permiten pensar que es necesario «historizar» a Milei y el mileísmo, conectar con el golpe del 76 para comprender los que hoy sucede.
Hay que escapar de la idea de que las redes son el inicio de todo. Ya Sartori muestra el pasaje del homo sapiens al homo videns en el siglo pasado y el avance de la televisión como fenómeno de masas, constituyendo así un ser humano dominantemente «visual» que conecta con el emotivismo.
Veamos estos apuntes a modo de aproximación al tema.
En el video de apertura se analiza a la empresa Palantir, del multimillonario aliado de Trump Peter Thiel, y su papel introduciendo la IA en la industria militar global. Con la participación del periodista y autor del libro «Utopías Digitales», Ekaitz Cancela. La nota se completa con una entrevista del periodista Ross Douthat a Peter Thiel en su podcast Interesting Times, de The New York Times. Toda la entrevista (de 1 h) es útil para conocer al personaje. Pero me resultó especialmente llamativa la última parte, los últimos 15 o 20 minutos. En ese intervalo hablaron del Anticristo, una narrativa que a muchos mueve a risa, como la de Hitler en su ascenso al poder y la de Netanyahu ahora mismo, un gran demandante de los «servicios» de Palantir, obviamente. ¿Y por casa, cómo andamos?