El cronograma del plan del Pentágono para derrocar al régimen en 2001, según el general Clark, era de «siete países en cinco años». Como han demostrado los acontecimientos un cuarto de siglo después, ese escenario era extremadamente irreal.
No hay razón para suponer que Estados Unidos o Israel tengan una visión más clara que en 2001 de cómo se desarrollará esto. Lo único seguro es que no saldrá según lo previsto.Las brasas de la resistencia —en Gaza, Irak, Líbano, Siria, Yemen— no se han extinguido. Con el ataque a Irán, se están avivando.
Los líderes políticos estadounidenses están declarando abiertamente que Estados Unidos está luchando contra Irán por Israel. En el video de apertura Juan Carlos Monedero afirma que cada semana que pasa se afianza más la sospecha de que lo que antes era imposible pasa a ser posible. Sobre todo hay asuntos muy preocupantes. No son probables, pero son cada vez más posibles: uno, que Trump decida anular las elecciones de noviembre si entiende que va a ser derrotado y, como consecuencia segura, los demócratas le aplicarían un impeachment. EEUU, que ha estado un siglo dando lecciones de democracia, puede caer del lado de las dictaduras…
En esta catastrófica guerra de opciones, Teherán libra una ofensiva de retaguardia para restablecer la cordura geopolítica. Si Irán pierde, solo Dios sabe adónde arrastrarán al mundo Israel y Estados Unidos.