El contexto social empeora día a día y lo hará más . Una rebelión policial en Santa Fe es un indicador de la extención y horazontalidad del daño, alzamiento que se produce a pesar de a la policía que no se les permite la agremiación … ¿o tal vez por eso?
Leemos a Horacio Rovelli: «La matriz productiva y distributiva en la Argentina actual genera renta y pobreza en una relación directamente proporcional: a mayor renta, mayor pobreza. Es una correspondencia de causa y efecto, donde la primera es la causa de la segunda.
Cuanta más proporción de renta existe en el precio de los bienes y servicios, hay menor capacidad de generar empleo y, por ende, peor redistribución del ingreso y mayor exclusión social»
En el minuto 3:32 del espectáculo de Benito Antonio Martínez Ocasio, en el Super Bowl, Bad Bunny se “cae” del techo de la casita. Patea la puerta y sale a la calle. Apenas cruza el umbral, suenan los clásicos del género: Tego Calderón, Don Omar, Héctor el Father, Daddy Yankee.
Pero antes de ese gesto —la reverencia inmediata a los padres fundadores del reguetón— hay dos segundos decisivos. Benito recorre el interior de la casa. Hay voces que reaccionan a la caída, gestos de asombro. Bad Bunny sonríe, bellacoso, y se dirige a la puerta, esa frontera.
En esos dos segundos aparece una pista apenas audible, accesible para quien escuche con atención: “Eh, mamá, eh-eh, mamá…” Es Quimbara, de Celia Cruz. La misma canción que anuncia: “La rumba me está llamando… mientras canto un guaguancó.”
El presente escrito tiene como objetivo plasmar un diálogo entre disciplinas acerca de las representaciones sociales de la locura y sus transformaciones sociohistóricas y culturales. Una crónica especialmente necesaria en un momento en el que la crisis de salud mental es probablemente el indicador más potente de un sistema que «enloquece» aún sin límites a la vista y que como toda respuesta el actual gobierno propone «Volver al manicomio».