El tipo de vínculo colonial que propone esta nueva etapa del desarrollo capitalista supone revistar autores anteriores que analizaron vínculos coloniales en el siglo pasado. Acá una síntesis de la visión del Mahdi Amel, bajo la influencia de Fanon, Althusser , la revolución permanente y con fuertes parentescos con los análisis de John William Cooke respecto al desarrollo capitalista en países de la periferia muy distinto al patrón de desarrollo clásico de los países centrales.
Mahdi Amel (1936-87) fue un destacado pensador marxista árabe y miembro del Partido Comunista Libanés con textos fundacionales sobre el colonialismo y el subdesarrollo en los que Amel comenzó a lidiar con la cuestión de la dependencia.
Los escritos de Amel sirven como un recordatorio de la necesidad de renovar el pensamiento emancipatorio basado en las realidades sociales concretas y particulares como el colonialismo, una realidad que en esta nueva etapa de desarrollo capitalista parecieran volver a tener relevancia en nuestro país.
Las declaraciones del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, del 9 de octubre de 2025, en las que manifestó que a “medida que la Argentina se libera del lastre del Estado y deja de gastar para la inflación, grandes cosas son posibles”, corroboran lo que dice el art. 1 del Proyecto de Ley de Presupuesto 2026 enviado por el gobierno de Milei al Congreso de la Nación. Este fija como regla fiscal que “el presupuesto general de la administración nacional, al cierre del ejercicio fiscal 2026, deberá presentar una ejecución con resultado financiero equilibrado o superavitario”, priorizando el cumplimiento de los compromisos de la deuda pública como norma imperante a partir de la cual se subordinan recursos y gastos y la libre ejecución del Poder Ejecutivo. Esto garantiza que, antes que gastos en salud, en educación, previsionales, en obras públicas, etc., debe realizarse el pago de los servicios de la deuda.
El reciente “plan de paz” anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump para “resolver” la situación en la Franja de Gaza tiene mucho de irreal y, al mismo tiempo, revela la concepción colonizadora de las políticas de Washington a lo largo de su historia. Nadie sabe si el plan llegará a buen puerto; lo que sí deja en claro es que en la Casa Blanca intentan darle un respiro al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, responsable principal del genocidio que se comete desde hace dos años en Gaza.