En MAGA continúan teniendo problemas con el tema de Israel. Ahora Tucker Carlson y Ben Shapiro están en guerra. El primero cuestiona el apoyo incondicional de Estados Unidos al gobierno de Netanyahu. Para el segundo, que es judío, la defensa del estado israelí forma parte de los intereses prioritarios del país norteamericano: es una cuestión existencial. Según el segundo, el primero ya cruzó todas las líneas rojas al hacerle una entrevista a Nick Fuentes (un supremacista que, además de criticar a Israel, también ha dicho cosas terribles sobre los judíos en su conjunto) sin apenas plantear objeciones a las soflamas de su invitado. A juicio de Shapiro, Tucker es un cobarde que legitima a los fanáticos. Veamos hasta dónde llega esta «interna» (una más …)
El 12 de noviembre Cristina Fernández de Kirchner publicó un tuit que volvió a exponer el corazón político y económico de la causa Cuadernos. Escribió: “Ya lo habíamos dicho, en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos a los llamados ‘arrepentidos’ habría que llamarlos ‘extorsionados’. Y la verdad, nos quedamos cortos. Porque ahora vemos que algunos de estos ‘extorsionados’ directamente fueron torturados. No hay operetas sin operadores judiciales ni mediáticos. Mucho menos sin un modelo económico impuesto a fuerza de colonialismo financiero con cómplices locales”
Las recientes elecciones por la alcaldía de Nueva York, salvando especificidades obvias, permiten aproximarnos conceptualmente al tipo de campaña electoral capaz de enfrentar y vencer a la ultraderecha, aunque su candidato provenga de un partido formalmente diverso como Andrew Cuomo, representante de la vieja elite demócrata, que transformó a un partido de origen popular en poco menos que lazarillo de las políticas de Walsh Street en el auge de la globalización.