El vacío fantasmal del realismo capitalista oscurece el potencial de alegría colectiva y abundancia. Los escritos de Mark Fisher ofrecen un atisbo de las posibilidades que se encuentran más allá de la aparente inevitabilidad del presente. Fisher, que luchó toda su vida contra la depresión clínica, se quitó la vida en 2017, pero su obra perdura como antídoto contra la desesperanza, especialmente su última propuesta de libro, titulada en tono jocoso, Acid Communism, un concepto propuesto por Fisher que busca fusionar la conciencia de clase con la autoconciencia feminista y la conciencia psicodélica, ofreciendo una crítica al capitalismo y una visión de alternativas sociales.