Durante su discurso de Nochevieja, el líder comunista chino Xi elogió los avances del país en sectores clave. Imágenes que iban desde robots humanoides practicando kung fu hasta nuevos proyectos hidroeléctricos se desfilaban en la pantalla mientras hablaba.
Hablamos con los periodistas Gideon Levy y Rami Khouri sobre la reunión del presidente Trump el lunes con el primer ministro israelí Netanyahu en Mar-a-Lago, donde Trump apoyó las amenazas de Israel de lanzar nuevos ataques contra Irán y advirtió a Hamás que se desarmara durante la segunda etapa del acuerdo de Estados Unidos. Khouri, un periodista palestino-estadounidense, calificó la reunión como una continuación de la campaña estadounidense-israelí, que se viene llevando a cabo desde hace algunos años, para reconfigurar Oriente Medio… en un nuevo acuerdo colonial, mediante el cual Estados Unidos e Israel dominan lo que sucede en la región.“
Levy, periodista israelí de Haaretz, calificó la reunión como una vergüenza, y señaló que “Donald Trump se presenta como alguien que promete el cielo, que no tiene condicionamiento alguno por parte de Israel.”
En el video de apertura el análisis sobre la relevancia de Israel de Tucker Carlson, el comentarista político conservador estadounidense, muy popular entre la base electoral de MAGA.
Las “tramas ocultas” de la política internacional es bastante obvio que existen y no las conocemos ni las conoceremos por largo tiempo sino a través de groseras aproximaciones. No obstante política y conceptualmente solo cabe repudiar el genocidio en GAZA y la invasión a Venezuela y el secuestro de su presidente.
Está claro con la acción sobre Venezuela, pero también la injerencia en los precisos electorales de por citar los más recientes Honduras y Argentina, que la «nueva» y entonces muy vieja estrategia de seguridad nacional de Trump pone el principal foco geopolítico en el continente americano.
Reclama «estados vasallos» que entreguen recursos naturales, prioricen a las empresas que Washington impulse y contribuyan a frenar la inmigración, el narcotráfico, el sarampión y el avance de China, o sea a frenar el avance de China. La novedad es entonces la disputa por la hegemonía planetaria, sin embargo tal como lo señalaron notables «analistas de casi todo», no hay que leer lo ocurrido en Venezuela con las categorías de los años 70, forjadas básicamente en la teoría de la dependencia y sus derivas. Hay que leerlo con las categorías desplegadas en los años 60, en pleno desarrollo de las teorías del colonialismo.