Para el FMI, Argentina es un negocio que no puede fallar. Por este motivo a pesar de los audios, de los votos bonaerenses y las disputas al interior del bloque en el poder, con críticas desplegadas incluso y notablemente desde los medios hegemónicos (y no tanto), el apoyo del organismo gendarme, persiste. Una nota breve de Silvina Batakis fundamentaba en abril la persistencia de este respaldo. Veremos cuánto resiste.