Bajo un sol abrasador, rodeados por una ligera nube de polvo y el envolvente sonido de sus trompetas de plástico, la turba linchadora se congregó poco después del mediodía, cubierta con banderas dominicanas. Jóvenes pandilleros y veteranos derechistas, nostálgicos de las dictaduras de Joaquín Balaguer y Rafael L. Trujillo, influencers trumpistas y fundamentalistas evangélicos, seguidores del presidente Luis Abinader y de sus recientes competidores electorales, Leonel Fernández y Abel Martínez, conforman la heterogénea escena, convocada en las últimas semanas por los paramilitares neonazis de la Antigua Orden Dominicana (AOD).