La primera noticia sobre la fuga de dos militantes de un centro clandestino llegó en un cuento. A diferencia de los relatos de no ficción en los que un caso real es tratado con recursos literarios, Cacería sangrienta o La Daga de Pat Sullivan es pura ficción aumentada, casi en un registro grotesco. Todo es inventado, salvo el relato de la fuga hecho por los protagonistas que, en el cuento, también se figura como una aventura magnificada, por lo que se asimila a la ficción que la acompaña.