Uno piensa inmediatamente en la película Wag the Dog (o “Mentiras que matan”, como se tituló en Argentina), aquella en la que Robert De Niro interpreta al “doctor Brean”, un Joseph Goebbels o a un Jaime Durán Barba, pero del centro del imperio, para inventar una historia (y una guerra, en Albania) que distraiga al vulgo de un hecho que puede perjudicar al gobierno local.