El debilitamiento progresivo y la impaciencia ante el fracaso por restaurar la unipolaridad y la hegemonía estadounidense en el mundo ha provocado la estimulación de diversos vectores, desde la guerra promovida en Ucrania hasta la ruina en Oriente Medio, pasando por la caída del PIB mundial y la obstrucción de las vías navegables para desestabilizar la cadena de suministros. En resumen, Estados Unidos ha inaugurado una nueva fase en su proyección geoestratégica, reemplazando el concepto de hegemonía por el de caos controlado, con fractura mundial.
¿Servidumbre resignada al Autócrata, o lucha por la libertad y el reconocimiento como Persona? En esta encerrona dura y cruel se juega la disyuntiva frente a la actual administración Milei. Efectivamente en estos días de motosierras, carajos y licuadoras, el fenómeno Milei expresa palmariamente que el Uno (el Amo) vuelve a fascinar a una buena parte de nuestra población que peligrosamente camina hacia un abismo económico, social y cultural del que será muy difícil regresar.
Hoy Evita cumpliría 105 años y muchas de sus propuestas aún no se han puesto en práctica. Sucede que en este mar contaminado de pragmatismo que nos ahoga, Evita hizo posible lo imposible. Sin ella el horizonte de transformaciones del peronismo bautismal hubiera estado mucho más cercano, fue tanto pasión como pensamiento estratégico. Veamos sólo un aspecto poco analizado de sus reivindicaciones de género cuyo punto culminante fue el derecho al voto de la mujer.