“Decirse peronista y no kirchnerista significa una protección, porque nadie dice ‘el peronismo es corrupto’ debido a que hay peronistas con el macrismo y existen alianzas de todo tipo, pero el kirchnerismo queda también debilitado. Por eso creo que el refugio en el peronismo supone una amplitud sin coherencia, por eso digo que el frente debe ser kirchnerista con todos los peronistas que tengan la lucidez y la sensibilidad de aceptar esta situación y el papel preponderante de Cristina” Horacio González
Ejerciendo su rol real de auditor y protector de los intereses de los acreedores financieros a los fines de que el gobierno de Milei no les interrumpa el flujo de pago de servicios de Deuda el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha tomado intervención directa en el control de las Cuentas Fiscales de la Argentina. Los recortes que esta intervención supone, de ribetes demenciales en nuestro país por el agregado del delirio específico del Psycho Killer autóctono. Pero más allá de la psicosis del sujeto de marras, el ajuste impiadoso auditado por el FMI es sin embargo, un patron de comportamiento para todo el Sur Global.
La sabiduría convencional sostiene que es muy probable que haya conflictos durante una transición de poder entre potencias en declive y potencias en ascenso, mientras que la academia lo afirma. En «El auge y la caída de las grandes potencias«, Paul Kennedy sostiene que la historia demuestra que las potencias son más peligrosas militarmente cuando están en declive y pierden su hegemonía.