Una crónica personal sobre el peronismo y su transformación en un “peronismo en cuotas”. Seamos sinceros, de ganar el que hizo todo –obsecuencia, traición y hasta cantar con les pibes en “el Pele”– menos ganar, habría ajuste de los mismos de siempre. Ya sé, Massa no iba a reivindicar a los milicos, pero tampoco habría de continuar, como no hizo el gobierno que integró, esa singularidad argentina con patente K, la política de DDHH; no iba a frenar el gradualismo al que nos malacostumbramos; y menos aún, resucitaría las tres banderas peronistas.