En este artículo te explicamos qué es un ataque de falsa bandera, las principales acusaciones de uso en el contexto de la guerra de Ucrania y cuáles han sido los más importantes de la historia. Hubo muchos, hay y habrá muchos más. Un ataque de falsa bandera es una operación encubierta diseñada para que parezca que fue realizada por una entidad distinta a la que realmente la ejecutó. El objetivo principal es alterar la narrativa pública al culpar a un adversario de un acto propio, creando así un pretexto para justificar acciones militares, políticas o represivas. Cómo funciona la alteración de la narrativa
Este tipo de tácticas buscan manipular la percepción pública de las siguientes maneras:
Creación de un pretexto: Se utiliza para justificar una declaración de guerra o una invasión ante la comunidad internacional y la propia población.
Desacreditación del enemigo: Al atribuir un acto atroz o ilegal a un oponente, se daña su reputación y se le resta apoyo político.
Consolidación del poder interno: Fabricar una amenaza o un «enemigo interno» permite a un gobierno unir a la población bajo una causa común o desviar la atención de crisis domésticas.
Guerra de información: En la era moderna, el control de la narrativa a través de la propaganda y redes sociales es tan crucial como el ataque físico, sembrando dudas razonables incluso cuando no se logra convencer totalmente de la culpabilidad del otro. El concepto se originó en el siglo XVII, refiriéndose a barcos piratas que izaban banderas de naciones aliadas para acercarse a sus víctimas sin ser detectados. Hoy en día, también se aplica en el ámbito digital, como ciberataques diseñados para parecer provenientes de otros estados y así afectar infraestructuras de seguridad o influir en procesos políticos.
A finales de febrero y principios de marzo de 2026, Nigel Farage y Tony Blair han coincidido en criticar duramente la postura del primer ministro británico, Keir Starmer, respecto al conflicto con Irán. Ambos líderes, a pesar de sus diferencias ideológicas en apariencia «irreconciliables», sostienen que el gobierno del Reino Unido ha mostrado una falta de apoyo «patética» y «débil» hacia la ofensiva militar liderada por la administración de Donald Trump contra el régimen iraní. Este inusual alineamiento entre el arquitecto del Nuevo Laborismo y el líder de Reform UK ha generado un fuerte debate político, ya que ambos están presionando para que el Reino Unido abandone su postura de «desescalada» y adopte una línea mucho más beligerante. no por nada Margaret Tatcher lo advirtió en los 80:»Mi mejor creación fue Tony Blair». Farage da fe de ello.
Con la cautela de quien sabe de los pronósticos sesgandos por intereses , vemos que las revisiones de previsión de crecimiento que realiza Goldman Sachs reflejan la dinámica de tira y afloja entre la mejora de los términos de intercambio para los exportadores y los obstáculos derivados de un crecimiento mundial más débil, condiciones financieras más restrictivas y una mayor incertidumbre”.
Goldman Sachs revisó al alza la proyección de crecimiento de Brasil para 2026 hasta 2%. En cambio redujo la previsión de México a 1,6%, de Chile a 2,3% y de Perú a 2,8%. Colombia y Argentina mantienen sus estimaciones sin cambios, mientras Ecuador registra un aumento hasta 2,1%. La inflación también experimenta revisiones en la mayoría de los países. Argentina presenta una proyección no del delirante 10% que presupuestó el gobierno, sino del 27% para 2026, Brasil de 4,4%, Chile de 3,5%, Colombia de 6,2%, Ecuador de 2,1%, México de 4,4% y Perú de 2,7%. Optimista.
En conjunto el banco reduce la previsión de crecimiento para América Latina hasta 2,1% en 2026. El informe explica que el efecto final surge de la interacción entre los términos de intercambio, el menor crecimiento global y el endurecimiento de las condiciones financieras. Traducido «No hay plata». Falta incluir en el análisis de los banqueros los resultados de la economía real ( en La Argentina un desastre anunciado) la prolongación de la guerra entre Irán e Israel y su satélite Estados Unidos y los resultados de las elecciones intermedias en USA, entre otras variables. O sea, como es lógico en un informe bancario – y sesgado -, falta casi todo.