Cuando el presidente Petro dice que “nos han gobernado criminales” alude a esos mismos poderosos representantes de la sociedad civil que una vez instalados en los más altos cargos del Estado, se aliaron con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para arrebatarles la tierra a campesinos, desplazándolos y masacrándolos. A esas criminales acciones se sumaron la cremación ilegal de sus víctimas, el reclutamiento y desplazamiento forzosos, los actos sexuales abusivos, incluido el empalamiento a mujeres y niñas y, por supuesto, las masacres.
Economía y política son los grandes temas que nutren las páginas de los diarios y las elucubraciones de los analistas en la Argentina actual. Dos cuestiones que se entrecruzan y determinan constantemente, hoy exacerbadas por el viaje del ministro Massa a China, la danza de coaliciones y candidaturas y la sucesión de elecciones en las provincias. A medida que se acerca la fecha límite para presentar ante la Cámara Nacional Electoral las alianzas electorales (14 de junio) y las listas de precandidatos (24 de junio) de cara a las primarias abiertas (PASO) a realizarse en agosto, las tensiones aumentan.
En la última semana, el gobierno de Colombia ha denunciado que se prepara un golpe en contra de Gustavo Petro.
Quizás si no estás tan familiarizado con este tipo de proceso lo primero que tienes que conocer es el método. Los golpes suaves, o revoluciones de colores, consisten en varios pasos. Entre ellos, fases de ablandamiento ante la opinión pública, deslegitimación, calentamiento de calle, desestabilización y fractura institucional. América Latina es pionera en la materia.