El 11 de julio la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) discutió en Vilnus, la capital lituana, los nuevos pasos a dar en apoyo a Ucrania, en su guerra contra Rusia. El resultado se resumió en un largo documento de 30 páginas y 90 párrafos, en los que no hay una sola referencia a América Latina, e indica su aspiración a asegurar la defensa colectiva de sus miembros contra todas las amenazas, en una visión de 360 grados (de todo el mundo).