Son 2.175.600 kilómetros cuadrados. Ocupa el puesto 12 de los países con más superficie. Su extensión es 50 veces más grande del país que ejerce su dominio sobre él, Dinamarca (42.952 km2). Tiene apenas 57.000 habitantes siendo uno de los territorios menos habitados del planeta. Y las condiciones climáticos quizás sean la razón principal de eso. Pero Groenlandia, una región de paz y mucha riqueza natural, estratégicamente ubicada en el límite Norte del Océano Atlántico y el Mar Ártico, es hoy el foco de atención del Mundo tras una nueva embestida del inefable Donald Trump. En el video de apertura Vladimir Putin lanza una revelación que sacudió el tablero internacional: las ambiciones de Estados Unidos en el Ártico no son nuevas, sino parte de un plan que se remonta al siglo XIX. “Todo el mundo conoce los planes de Estados Unidos para anexionar Groenlandia. Pero esto solo parece sorprendente a primera vista. Sería un grave error pensar que se trata de ideas extravagantes de una nueva administración estadounidense. Nada de eso. En realidad, Estados Unidos ya tenía estos planes desde la década de 1860. Incluso entonces, la administración estadounidense consideró anexionar Groenlandia e Islandia, aunque la propuesta no logró apoyo en el Congreso”.
Patán, el personaje de dibujos animados Patán (Muttley en inglés), el perro compañero de Pierre Nodoyuna en series de Hanna-Barbera «Los Autos Locos», a menudo le exigía medallas como recompensa por sus intentos fallidos, mostrando su personalidad sarcástica y codiciosa, buscando reconocimiento. Siguiendo a Patán, no es la primera vez que un ganador del Nobel regala su galardón. En 1943, el autor noruego Knut Hamsun otorgó su Premio Nobel de Literatura de 1920—otorgado por su novela Markens Grøde (Crecimiento del suelo)—al ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels tras un viaje a Alemania. Otros laureados con el Nobel han donado o vendido sus medallas.
El medio progresista Occupy Democrats dijo en las redes sociales:
Está claro que las similitudes entre Trump y Goebbels van más allá de una simple admiración mutua por el fascismo. Ambos poseían un temperamento espiritualmente enfermo y egocéntrico que permite aceptar un premio que otro ha ganado. En el video de apertura Patán exigiendo su medalla, pero …
Si hubiera que buscar ejemplos para contextualizar las más claras afirmaciones de la epistemología colonial actual y desde finales del siglo XIX, sin dudas las manifestaciones más desembozadas están y estuvieron en los referentes de esas minorías que traman y tramaron nuestros destinos; minorías que se conectan desde la acumulación por desposesión —siguiendo el concepto de David Harvey— a través de un sistema de —si se me permite el término— “clanes” familiares.
Prueba de ello lo experimentamos, otra vez y desde hace muchos años, con los incendios que devastan, de manera sistemática, miles de hectáreas en la Patagonia y que han vuelto a ser el escenario de una operación discursiva que ya conocemos demasiado bien.