Aparte del espectáculo de los líderes británicos postrándose abiertamente ante Trump, la verdad de la «relación especial» de Gran Bretaña con Estados Unidos se encontró principalmente en momentos inesperados alrededor de su visita. Como en Argentina y tal como señalara Cristina Kirchner sobre la postura del Gobierno de Javier Milei en Naciones Unidas, el gobierno socialdemócrata británico no denuncia la responsabilidad del Gobierno de Benjamín Netanyahu en el genocidio en Gaza.