John Fogerty creó un estilo de música completamente norteamericana que podía bailarse y ser disfrutada por cualquiera. No tenían mucha complicación, cualquier banda de bar medianamente buena podría tocar sus canciones. Sin embargo sus letras hablaban de compasión y también protestaban con profunda tristeza y rabia contra la guerra de Vietnam, contra el gobierno de Nixon y la diferencia de clases. Pero su vida también dejó otra enseñanza política y hasta moral: Frente al poder, nunca desistir.