Fue poco después del atardecer del viernes cuando un misil israelí se estrelló contra un edificio de la UNRWA en medio del campo de refugiados de Jabaliya, en el norte de Gaza, matando a cuatro personas (incluido un niño, según testigos presenciales) y dañando gravemente un centro de distribución de alimentos, un almacén y un centro de salud administrado por la agencia de la ONU para los refugiados.