El árbol de la reciente ignominia del gobierno no puede dejar oculto el bosque de la corrupción mucho menos explícita que ata al país a la dependencia programada y a la mayoría de su población a la miseria planificada. El autor de esta nota no hace habitualmente análisis por la mirilla de la corrupción sin dejar de criticarla, y cuando puede y tiene elementos, denunciarla. Pero siempre tengo presente una frase de Carlos Marx: “En la naturaleza, como en la historia, la podredumbre es el laboratorio de la vida”.
Noruega tiene elecciones generales hoy. En un país de 5,6 millones de habitantes, unos 4 millones tienen derecho a votar y suele haber una alta participación según los estándares internacionales: más del 75%. De hecho, la votación anticipada se ha vuelto cada vez más popular, con hasta un 60% votando antes del día oficial.
Desde la reelección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, el mundo ha observado con sorpresa cómo la política exterior de Estados Unidos se ha vuelto cada vez más unilateral y agresiva, lo que genera profundas preocupaciones sobre el futuro de la política internacional. Estas preocupaciones se derivan no solo del historial de su mandato anterior, sino también del creciente resurgimiento de políticas intervencionistas y unilaterales que han recuperado gradualmente protagonismo en los últimos años, desarrollos que se han acelerado durante los primeros días de la nueva administración de Trump.