Más de seis meses y medio después del ataque con proyectiles de Hamás a través de la valla que rodea la Franja de Gaza, el 7 de octubre de 2023, el balance provisional es desalentador.
El 25 de febrero de este año, el bolsonarismo recuperó las calles. Aunque luego de esa protesta ha producido otros actos, aquel evento es vital para comprender la dinámica de una dirigencia de extrema derecha que pretende avanzar políticamente, pero que se encuentra acorralada judicialmente por su participación directa en el intento de fraguar un golpe para evitar la vuelta de Luiz Inácio Lula Da Silva a la presidencia.
Cuando en el año 1983, tras la crisis del plan económico social dictatorial iniciado por el neoliberal José Alfredo Martínez de Hoz se recuperó la democracia, el candidato “puesto” era el peronista Ítalo Argentino Luder.
Los resultados fueron ampliamente favorables para el candidato radical Raúl Alfonsín, que entonces obtuvo la mayoría con el 51,75% de los votos, muchos de los cuales eran tradicionalmente peronistas, contra el 40,16% del candidato Luder, el “número puesto”.