Han pasado ya los primeros 4 meses del gobierno de La Libertad Avanza, en los que ha actuado en abierta coalición con el PRO. Transcurrido este lapso, es posible establecer una caracterización del rumbo adoptado. Aunque claramente se inserta en el marco de las experiencias neoliberales que le precedieron, se les diferencia en un hecho relevante: el presidente electo hizo campaña señalando en forma explícita la necesidad de un ajuste fiscal feroz que limitara el accionar del Estado en la economía. Sin embargo, también insistió en que éste recaería sobre la llamada “casta”, compuesta ante todo por la elite política, pero expansible a empresarios prebendarios y sindicalistas, entre otros.
El tema de la conferencia para los más de 1.000 delegados de corporaciones, gobiernos y agencias internacionales fue la cooperación global y el crecimiento inclusivo. En otras palabras, cómo revertir las crecientes guerras comerciales internacionales y la creciente desigualdad de ingresos y riqueza con políticas de cooperación y medidas económicas inclusivas.
Se aprobó la Ley Bases (quiénes votaron a favor y quiénes en contra). Momento opositor complejo. Buena oportunidad para recordar que Néstor Kirchner , sienta doctrina respecto al tipo de unidad histórica que requiere la fase kirchnerista del peronismo condensada en esta visión: Unidad si, para bajar banderas, no. El tipo de unidad desplegada para ganar las elecciones del año 2019 , es notorio visto los resultados de la gestión del Frente de Todos, ha concluído ya su etapa histórica. Sucede habitualmente: “No son todos lo que están, ni están todos los que son”. Los procesos políticos llevan a eso. Todo lo que se consolida en un momento histórico y se construye como unidad, social y política con el tiempo cambia, muta, agrega, quita. Y como todo lo sólido, finalmente se desvanece en el aire.