La Libertad Avanza y sus jefes intentan imponer proyectos de miseria, pérdida de derechos esenciales y muerte. Delegar facultades en depredadores no sólo es ilegal, es profundamente inmoral.
Con sólo 42 años y más de 80% de apoyo en los sondeos, Nayib Bukele buscará este domingo 4 de febrero su reelección por otros cinco años como presidente de El Salvador, sin que las dos grandes coaliciones políticas opositoras, la derechista Arena y el izquierdista FMLN, aparezcan en condiciones de revertir un proceso político que neutralizó la violencia criminal, en un país aún empobrecido.
En este artículo, Claudio Véliz sostiene que todo lo que se libera en economía, retorna, invariablemente, con violencia en política; y que, por consiguiente, la economía de mercado es absolutamente incompatible con la democracia liberal. Solo al cabo de una persistente avanzada mediática que empobreció la palabra política, fue posible instaurar, una vez más, las pretendidas bondades de la desregulación y la liberación mercantiles.