Planteaba José Nun: «Criticar el sentido común no significa para Gramsci enfrentar doctrinariamente los «sentimientos espontáneos de las masas»:
no se trata de introducir ex novo una ciencia en la vida individual de todos sino de innovar y de volver critica una actividad
ya existente». La misma experiencia concreta de los sectores populares genera un núcleo de buen sentido en el marco
de su sentido común, por más que éste tienda a «embalsamar, momificar y degenerar» las reacciones sanas que aquél
promueve: porque en todo caso -y contra cualquier lectura reproduccionista- la concepción del mundo de las clases
dominantes «limita el pensamiento de las masas populares negativamente, sin influirlo de modo positivo». Lo había dicho
Sorel: «Sería imposible concebir la desaparición de la dominación capitalista si no supiéramos que en el alma del
trabajador se halla siempre presente un sentimiento ardiente de revuelta». En esta perspectiva en el artículo surge el interrogante que hoy nos impacta a muchos: ¿Por qué a 100 días del gobierno de la Libertad Avanza, el campo nacional y popular tolera la crueldad que ese poder nos suministra a diario?
A quienes no accedieron al trabajo original y quieran hacerlo, al finalizar este posteo, está disponible el trabajo «El otro Golpe» sobre trasformaciones en la estructura social introducidas por la última dictadura de cuyo comienzo se cumplen mañana 48 años. Se trata de observar una faceta relativamente invisibilizada de las transformaciones que se inician con el golpe militar del 24 de marzo de 1976 : El desembarco a sangre y fuego del neoliberalismo económico y el inicio del ciclo de empobrecimiento argentino y la construcción de un país dual, que en octubre de 1974 reportaba 6% de pobreza y en octubre de 1980 , 24%, según datos oficiales del INDEC de esos años en la zona metropolitana, donde se medía la carencia.
Lo hemos dicho desde estas columnas reiteradamente: desde el 10 de diciembre del año 2023, con la presidencia del Psycho Killer, una catástrofe social provocada, llega y rápido. La percepción del deterioro por parte de la opinión pública sin embargo manifiesta un delay que debe atenuar los niveles de ansiedad de propios y extraños. Cuánto tiempo más llevará?