A poco más de diez días de haber ganado las elecciones, las incertidumbres sobre el futuro gobierno se multiplican en lugar de despejarse. Lo único claro que han dejado los prolegómenos de la asunción de Javier Milei al solio de Rivadavia es que gobernará la derecha liberal, pero, cuál de sus versiones se impondrá, es una incógnita total. Cómo lo es también qué pasará con el peronismo derrotado.
Los optimistas se preguntan por qué los estadounidenses, en general, son tan pesimistas acerca de la economía estadounidense a pesar de su panorama optimista. ¡La explicación que se les ha ocurrido es que los hogares estadounidenses son estúpidos o tienen prejuicios políticos contra la administración Biden! Allende los mares, políticos o ex políticos latinoamericanos mientras engullen mostacholes – The Final Cut – insiste, frente al infortunio de sus comunidades, en cuestionar los indicadores sociales. “La pobreza está mal medida” es ya un clásico de décadas en los confines del planeta.
Durante sus años en Argelia, Karl Marx atacó con indignación los violentos abusos de los franceses y la desvergonzada arrogancia, presunción y obsesión de Occidente por vengarse de todo acto de rebelión de la población árabe de la región.