Durante la cuarta guerra de Netanyahu contra los palestinos de Hamas, se agudizó la escalada retórica del inhumano sitio de Gaza y su idea para borrarlo del mapa. Al parecer una gran cantidad de personas desconocen, o quieren ignorar que, al fragor de la guerra asimétrica entre los guerrilleros sunitas de Hamas y el ejército profesional de Israel –dotado con 400 bombas nucleares clandestinas, dependiendo de quien haga las estadísticas interesadas- esto no puede llamarse una guerra.