Transcurrió ya el primer cuatrimestre de gobierno de Javier Milei, asumido como «libertario» y «anarco capitalista», quien se jacta de llevar adelante el «ajuste más grande de la humanidad» y al mismo tiempo convocar a los empresarios a invertir en Argentina porque es «un excelente caso de negocios para entrar y ganar mucho dinero».
Ayn Rand creía que el camino hacia la armonía social pasaba por la aceptación por parte de las masas inferiores del gobierno brutal de sus superiores naturales. Un punto de vista erróneo y de implicaciones tan sombrías y desagradables como su atroz personalidad. El desprecio, la indiferencia, la presunción de superioridad. Todo eso es muy randiano y son razgos compartidos con el actual personaje que engalana Balcarce 50.
Cuando todo indicaba que la mesa de diálogo convocada por el gobierno ponía momentáneamente fin a los aires belicosos de la CGT hubo un giro imprevisto. Final abierto.