Hace dieciocho meses, la economista Isabella Weber se enfrentó a intensas críticas por culpar de la inflación a los beneficios empresariales despegándose del lugar común de «la emisión monetaria» como centro de la problemática. Ahora su análisis aparece regularmente en la prensa económica, y los ideólogos neoliberales se quejan. Este informe específico del CEPA, agrega a la base de las mega ganacias empresarias, la sobredeterminación de especulación con efectos electorales en un país polarizado, a la hora de analizar las causas de la inflación.