Los millones de Creedence Clearwater Revival, terminaron financiando los negocios cinematográficos del productor inicial de la banda, Saúl Zaentz, que compraba los derechos de obras teatrales y novelas prestigiosas como «La insoportable levedad del ser», de Milan Kundera, para convertirlas en películas multipremiadas. La canción que originalmente Tom Fogerty escribió para «La insoportable levedad del ser» es la que abre esta nota, aunque no prosperó. Finalmente, Tom Fogerty murió sin ver su canción integrada a la película. Luego murió Saentz, lleno de litigios por la propiedad de los temas de CCR y ahora murió Kundera, probablemente desentendido de todos estos embrollos. Todos muertos.
Una expresión tan recurrente como inquietante es el empleo de banderas con el escudo franquista en los actos de protesta contra el nacionalismo catalán. Esta práctica execrable desnuda el doble rasero de la institucionalidad y la justicia españolas, que persiguen con vehemencia cualquier crítica a la Corona, así como todo mensaje que pueda interpretarse como favorable al extinto grupo armado ETA (Euskadi Ta Askatasuna, “País Vasco y Libertad” en euskera), pero no cuando se reivindica al franquismo. Sin embargo, debe recordarse que la demonización del nacionalismo catalán y ETA, también fué impulsada por la coalición progresista de gobierno.
Hace casi 50 años, el obrero metalúrgico y economista Harry Braverman publicó Trabajo y capital monopolista. En él mostraba cómo los empresarios utilizan la tecnología para desempoderar a los trabajadores, pero que al tomar el control del proceso laboral, los trabajadores pueden liberarse de la monotonía.