Desde el punto de vista del autor, una de las características clave de un enfoque marxista es hacer una distinción entre ‘producción objetiva’ (la producción de cosas objetivas) y ‘producción mental’ (la producción de conocimiento). Lo que es más importante, el conocimiento debe verse como material, no como inmaterial, ni como un reflejo de la realidad material. Esto nos permite distinguir entre medios de producción objetivos (MP) y MP mentales; ambos son materiales. Marx se centró principalmente, pero no exclusivamente, en lo primero. Sin embargo, hay en sus obras muchas pistas sobre cómo debemos entender el conocimiento.
Vean en este post el caso destacado del agente José Irizarry, condenado a doce años por dirigir una amplia operación de blanqueo de dinero que incluía, según él, a agentes federales, fiscales, informadores y contrabandistas de los cárteles, todos ellos parte de «un viaje de placer por tres continentes conocido como «Team America», que elegía las ciudades para recoger el dinero blanqueado sobre todo por motivos de fiesta o para que coincidieran con partidos de fútbol del Real Madrid o de tenis de Rafael Nadal. Eso incluía paradas en salas VIP de locales de striptease caribeños, en el barrio rojo de Ámsterdam y a bordo de un yate colombiano que zarpó con abundante alcohol y más de una docena de prostitutas». Toda una metáfora de cómo asigna el mercado los recursos escasos, apenas algo más de una docena. ♂️
A partir de mayo de 1969 la lucha contra el régimen y contra el sistema dio un salto cualitativo. La violencia dictatorial engendró un rechazo que venía creciendo en forma incontenible, las puebladas de Corrientes, Tucumán y Rosario fueron los peldaños que precedieron al Cordobazo. Ya nada podría ser igual desde entonces, y nada fue igual. Una experiencia aleccionadora de cómo la violencia de los poderosos impulsa la rebelión de los débiles, aún en las circunstancias más difíciles.