Aparentemente, la «invasión rusa de Ucrania» ha brindado más unidad política dentro de la región contra «el enemigo», por ahora. Pero las fisuras económicas dentro de la Eurozona entre los más ricos y avanzados y los más débiles y menos avanzados permanecen y ya no se resolverán. Y si la economía global cae en una nueva depresión el próximo año, entonces esas grietas se reabrirán una vez más y no habrá guerra que pueda disimularlas.