Cuando el presidente Petro dice que “nos han gobernado criminales” alude a esos mismos poderosos representantes de la sociedad civil que una vez instalados en los más altos cargos del Estado, se aliaron con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para arrebatarles la tierra a campesinos, desplazándolos y masacrándolos. A esas criminales acciones se sumaron la cremación ilegal de sus víctimas, el reclutamiento y desplazamiento forzosos, los actos sexuales abusivos, incluido el empalamiento a mujeres y niñas y, por supuesto, las masacres.