La experiencia reciente de nuestro país respecto al rumbo socioeconómico que impone el Fondo es muy aleccionadora. En el año 1974 sin la tutela del FMI la pobreza ascendía al 6%. Tras el golpe militar y el desembarco neoliberal ya bajo control del FMI, la pobreza alcanzó el 20% a principio de los años ochenta y siguió trepando hasta alcanzar el 54% en el año 2003, cuando asume Néstor Kirchner, que nos libera del organismo en enero del año 2006 y la pobreza desciende hasta el 20% en 2015 tras los tres gobiernos peronistas-kirchneristas, valga la redundancia.