Damos los nombres de las que participaron en aquella primera ronda para que la memoria histórica siempre les haga justicia: Azucena Villaflor de Vicenti, fundadora, Berta Braverman, Haydeé Gastelú de García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard, Cándida Gard, Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin, Antonia Cisneros, Delicia González, Pepa García de Noia y la señora de Caimi.
No les podemos fallar, hagamos posible lo imposible, como ellas nos lo enseñaron.
El Banco Central de la República Argentina tiene reservas en yuanes por el equivalente a 19.000 millones de dólares. Una nación soberana, como debe ser la nuestra, no tiene que subordinarse a nadie y sí debe establecer relaciones económicas, comerciales y políticas de iguales entre países independientes. Que se le pida a China usar los yuanes por 5.000 millones de dólares (cifra que se le fue a pedir al FMI), para “cerrar” las cuentas y pagos de este año, máxime que el año 2024 se obtendría un superávit comercial del orden de los 25.000 millones de dólares, es factible y necesario.
Si la experiencia de Argentina resulta exitosa no solo para proteger las reservas internacionales del país en un momento de crisis económica, sino para ampliar el intercambio sin necesidad de endeudamiento en dólares a tasas altas, podría convertirse en un ejemplo para seguir por otros países, dentro y fuera de la región. Y para Estados Unidos esto es potencialmente más peligroso que perder las licitaciones de las redes de telecomunicaciones de 5G, una de las batallas principales hoy para Washington en la región. La clave local es política: Enoctubre se define la continuidad del uso de yuanes y la diversificación de política exterior o el alineamiento automático con los intereses de estados unidos. Se verá.