Con @JulioDeVido preso en condiciones infrahumanas , NO SE ENCARCELA SU OBRA !!!! [CIRS 2015] – Video Obras Públicas – del Arq. Julio De Vido
«Soy el rey y os destruiré: todas las castas alimentan mi apetito», gritó Javier Milei en su mitin de victoria tras las elecciones legislativas argentinas del 26 de octubre de 2025.1 La victoria de su partido no era algo seguro. Tras casi dos años en el cargo, el autoproclamado anarcocapitalista de extrema derecha había logrado controlar la altísima inflación. Pero a medida que el dólar se fortalecía a partir de julio de 2025, lo que trajo más dificultades económicas para los argentinos, su popularidad comenzó a caer. Sus allegados —su hermana Karina, candidata principal de su partido en las elecciones legislativas— se vieron envueltos en acusaciones de corrupción.
En el panorama de la política internacional de 2025, la administración Trump ha marcado un quiebre radical con las alineaciones ideológicas tradicionales, optando por un enfoque que privilegia transacciones oportunistas y cálculos geoestratégicos por encima de principios éticos o alianzas históricas. Este viraje, que podría denominarse «intervencionismo iliberal«, fusiona la intervención estatal —donde el gobierno arbitra activamente en la economía y la sociedad para moldear resultados— con el iliberalismo, caracterizado por regímenes que mantienen la fachada electoral mientras vacían metódicamente las libertades civiles y debilitan la separación de poderes.