La proscrpción de Cristina Fernández y el Cepo al voto popular consolida la ficción de fortaleza electoral del gobierno. La utilización para medir niveles de precios de un Índice de Precios al Consumidor con poderadores de gasto del hogar obsoletos de dos décadas atrás consolida la ficción de la magnitud de la baja en la inflación. En efecto, desde la asunción del gobierno de La Libertad Avanza (LLA) la inflación ha sido utilizado como el caballito de batalla para incidir en el debate público. Esto se debe a que el gobierno nacional afirma estar combatiendo el fenómeno con herramientas drásticas de ajuste, mientras utiliza los datos oficiales del INDEC como prueba de sus logros en el plan de estabilización. Sin embargo, lo que se mide depende de cómo se mide. Y en este caso, una discusión técnica que parece menor (los ponderadores del índice de precios) puede cambiar, en parte, la interpretación del rumbo económico actual. Es por esto por lo que en el presente artículo se proponen ver los mismos datos pero utilizando ponderadores más actualizados para construir el índice de precios, y prestar especial atención a lo que pasa en la Provincia de Buenos Aires, distrito clave para observar niveles de precios, tan clave que con la sola mención de su candidatura se efectivizó la proscripción de Cristina Fernández.
Con la llegada de Javier Milei al poder en diciembre de 2023, el gobierno llevó adelante una reducción del gasto público que alcanzó el 27,6% interanual en 2024. Es importante destacar que son dos los rubros que explican la mitad del ajuste: la obra pública y las jubilaciones. Esto significa que la política de “motosierra” tuvo una incidencia diferenciada en los diversos sectores de la sociedad, impactó particularmente a las personas jubiladas a través de múltiples medidas, tales como:
Decreto 177/2024: Implementó una nueva fórmula de actualización que redujo significativamente el poder adquisitivo. Las jubilaciones sin bono en el trimestre septiembre-noviembre de 2024 se mantuvieron 4% por debajo del mismo trimestre de 2023, mientras que las jubilaciones con bono se ubicaron 13,1% por debajo.
Veto a la nueva fórmula: En agosto de 2024, Milei vetó la ley que hubiera mejorado la actualización jubilatoria. Con la fórmula vetada, “la jubilación mínima habría cerrado 2024 un 2% por encima de noviembre de 2023, mientras que con la fórmula actual cerraría un 4% por debajo” Milei veta la ley que permitía una subida de las pensiones mínimas a los jubilados.
Fin de la moratoria previsional: La moratoria quedó derogada y en lugar de cobrar “la mínima”, los nuevos jubilados que no cumplan con las aportaciones cobrarán el 80% de esa mensualidad.
En marzo de 1973, se realizaron elecciones generales, pero Perón no pudo ser candidato debido a una cláusula que exigía residencia en el país antes de un plazo determinado. El peronismo presentó a Héctor Cámpora, un aliado leal de Perón, como candidato del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI). Cámpora ganó las elecciones con el 49,5% de los votos, lo que marcó el fin efectivo de la proscripción, ya que el peronismo volvió al poder.
Tras la victoria de Cámpora, Perón regresó a La Argentina en junio de 1973. Cámpora no sin presiones, renunció en julio a los 49 días de gobierno para permitir nuevas elecciones sin restricciones, en las que Perón pudo participar. En septiembre de 1973, Perón fue elegido presidente con el 61,9% de los votos, asumiendo el cargo el 12 de octubre de 1973. Era ese el deseo popular, tras años de proscripción de su líder histórico.