Hoy hay elecciones generales en Chile. Recordemos que Boric, antiguo activista estudiantil, obtuvo una victoria contundente en 2021. Con una participación del 56%, la más alta desde que el voto se hizo voluntario, Boric, de 35 años, se impuso al ultraderechista Antonio Kast, quien obtuvo el 44%. Sin embargo, esta vez la situación podría ser inversa. Si bien la alianza de izquierda liderada por Jeannette Jara, del Partido Comunista, quien fuera ministra de Trabajo de Boric, encabeza las encuestas, no logrará la mayoría absoluta en la primera vuelta, como sí lo hizo Boric. Además, es probable que una coalición de partidos de derecha una sus votos y lleve a Kast a la presidencia en la segunda vuelta de diciembre. Las segundas vueltas fueron siempre un obstáculo complejo para los las alternativas popular democráticas. De hecho, en Argentina fue una creación del dictador Lanusse en los tempranos 70 corroborada constitucionalmente en 1994, cuyos efectos los hemos visto en acto. No se ganó ninguna segunda ronda desde que se instituyó la trampa constitucional: Se perdió en 2015, se perdió en 2023 y más recientemente en las elecciones bonaerenses de 2025, el denominado desdoblamiento volvió a darle la razón al refranero popular: Para los movimientos populares «nunca segundas partes fueron buenas». Veamos más de cerca las condiciones socioeconómicas del país que fue (dictadura mediante) el primer laboratorio neoliberal en los años 70 – y hoy ejemplo a seguir de los tecno capitalistas en la región – donde la desigualdad de ingresos es una de las peores de la OCDE, solo superada por Brasil y Sudáfrica.
En MAGA continúan teniendo problemas con el tema de Israel. Ahora Tucker Carlson y Ben Shapiro están en guerra. El primero cuestiona el apoyo incondicional de Estados Unidos al gobierno de Netanyahu. Para el segundo, que es judío, la defensa del estado israelí forma parte de los intereses prioritarios del país norteamericano: es una cuestión existencial. Según el segundo, el primero ya cruzó todas las líneas rojas al hacerle una entrevista a Nick Fuentes (un supremacista que, además de criticar a Israel, también ha dicho cosas terribles sobre los judíos en su conjunto) sin apenas plantear objeciones a las soflamas de su invitado. A juicio de Shapiro, Tucker es un cobarde que legitima a los fanáticos. Veamos hasta dónde llega esta «interna» (una más …)
El 12 de noviembre Cristina Fernández de Kirchner publicó un tuit que volvió a exponer el corazón político y económico de la causa Cuadernos. Escribió: “Ya lo habíamos dicho, en esta opereta judicial de los Cuadernos truchos a los llamados ‘arrepentidos’ habría que llamarlos ‘extorsionados’. Y la verdad, nos quedamos cortos. Porque ahora vemos que algunos de estos ‘extorsionados’ directamente fueron torturados. No hay operetas sin operadores judiciales ni mediáticos. Mucho menos sin un modelo económico impuesto a fuerza de colonialismo financiero con cómplices locales”