La semana pasada, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ofreció una línea de canje de 20.000 millones de dólares al gobierno de Javier Milei en Argentina y se comprometió a comprar sus bonos, mientras la administración Trump avanzaba para apuntalar a su aliado ideológico. Las medidas detuvieron temporalmente una caída en los mercados de divisas y bonos argentinos provocada por el rápido agotamiento de las reservas de divisas del país mientras Milei buscaba defender una moneda sobrevaluada.