El triple femicidio de Florencio Varela, digital y misógino, el compromiso inocultable en el financiamiento de campañas políticas grita lo que las estadísticas apenas susurran: el narcotráfico transnacional (manejado por carteles peruanos, mexicanos y brasileños) asociado a bandas locales evoluciona, mientras el Estado apenas reacciona.
El académico Juan Gabriel Tokatlian lo sentencia: “Medimos fracaso como éxito; sin diagnóstico, perseguimos pibes mientras los carteles lavan en countries”. Y acá voy yo: este espejismo securitario ignora la raíz social del problema.
En villas donde la pobreza alcanza al 52% y la desigualdad distributiva se muestra extrema, el narco ofrece “trabajo” a uno de cada cinco jóvenes y un pago por sobre la media miserable que ofrece esta etapa de narco-capitalismo neoliberal, como bien la definiera @CFKArgentina.
PD: Bonus, el gran mensaje de @petrogustavo en la ONU muy pertinente para situar conceptualmente la problemática narco en la región.
El 22 de septiembre de 2025, 155 países en la Asamblea General de la ONU reconocen formalmente al Estado de Palestina. Este evento es presentado como un momento histórico, un punto de inflexión en la larga y agónica lucha por la autodeterminación palestina. La paradoja es obscena, la legitimidad internacional alcanza su cenit precisamente cuando la posibilidad material de un Estado palestino viable se desvanece hasta casi la inexistencia. Este reconocimiento, no es un preludio de la libertad, sino su epitafio burocrático. El divorcio absoluto entre la retórica grandilocuente de la comunidad internacional y la realidad catastrófica sobre el terreno no es un accidente, ni un error de cálculo o un fallo logístico. Por el contrario, es el síntoma deliberado y predecible de una maquinaria de poder global cuidadosamente engrasada, cuyos engranajes giran con una sincronización letal.
El ciclo de noticias tiene reglas que todo periodista novato entiende. Cuando los medios deciden romperlos, puede estar seguro de que es por razones completamente no periodísticas. Se puede decir mucho por la forma en que los medios eligen cubrir una noticia, y por los hechos que deciden enfatizar en un titular. Y se puede decir aún más por el hecho de que, en ciertos temas, los medios eligen uniformemente romper las reglas más básicas de recopilación de noticias que se enseñan a todos los periodistas jóvenes.