Nos quejamos de la lucha infecunda que ha sostenido la CGT y además nos apresuramos a concluir complicidad y mala fe con el gobierno. La complicidad y la mala fe, o en sentido genérico: la corrupción, están destinadas a explicar todo aquello que no hemos comprendido, todo lo que no pudimos hacer. La CGT hizo 3 paros generales, en un año y medio, ¿cuántos debería haber hecho para que volvamos a quererlos?, ¿cuántos paros hacen falta en un año y medio para sentirnos satisfechos?, ¿6 paros?, ¿9 paros?, ¿paros de 72 horas?, ¿paros por tiempo indeterminado? Tenemos la sensación de que la sociedad ya no habla ese lenguaje.