No hay error ni mala praxis: Milei ejecuta conscientemente una catástrofe social por vía de una estanflación inducida. El poder económico busca desarmar el poder de veto parcial que, con debilidades y retrocesos, el pueblo argentino ha sabido conservar durante medio siglo. Lo conseguirán? Final abierto pero para frenar al osito, se requiere bastante más que apelar a glorias pasadas cuya síntesis más lograda se expresa en la vieja consigna «Por acá pasó Perón». Es verdad pero aceptemos que cada día se nota menos.
La teoría monetarista no se puede aplicar a la realidad y la realidad es que la actividad económica impulsa la inflación y la circulación del dinero, no al revés. Obviamente el actual gobierno argentino rema contra corriente, ni hablar del osito, que más que remar, ya nada (de nada). Todas las dudas se desvanecen con el tiempo.
Todas las medidas tomadas por el gobierno de Javier Milei, como los dos mamotretos de DNU 70/23 y el malogrado proyecto de ley de “Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos”, perjudican seria e irreversiblemente a la población, que una parte importante lo votó, sin saber lo que hacían. Ahora le corresponde principalmente a los representantes de los trabajadores ocupados y desocupados, a los gobiernos de las provincias y, a las distintas organizaciones sociales y políticas, poner freno a una administración cuyo único fin es garantizar altas tasas de ganancia al poder económico (sea local o extranjero), sin importarle el costo ambiental, social, cultural y de derechos de nuestro pueblo.