El periodismo político está comentando la “interna del cristinismo” bajo un enfoque reduccionista y empobrecedor. Hay mucho más que lucha de egos y poder. Está en juego la capacidad -desde la concepción y la ejecución- del futuro dispositivo de poder que deberá reconstruir la Argentina … si todavía queda la oportunidad.
El motivo principal del pensamiento cartesiano era buscar un nuevo comienzo para la filosofía que asegurase ciertas certezas, es decir, su objetivo era conseguir un grado de seguridad similar al que empezaban a conseguir las ciencias físicas aquellos años con sus descubrimientos científicos. Esta pretensión, fallida, que niega la aleatoriedad de los acontecimientos políticos, sigue dominando parte del pensamiento de analistas y dirigentes, siempre dispuestos para asignar racionalidad cartesiana al porvenir. No parece este ser un método sostenido en la evidencia. Revisemos brevemente lo ocurrido desde el año 1983.
La designación de Shigeru Ishiba (PLD) como primer ministro y su llamado a elecciones para el 28 de octubre representa un intento por dar a luz un nuevo modelo de país que se reubique en el tenso escenario asiático y, a la vez, deje atrás una economía deflacionaria ya relegada al cuarto lugar mundial.