Christophe Guilluy (Montreuil, 1964) es un geógrafo que ha escrito obras sobre la desconexión entre las grandes ciudades y la Francia periférica, como L’Atlas des nouvelles fractures sociales en France y La France périphérique. En No Society (Taurus) extiende a otras sociedades occidentales la idea de esa separación –entre los que están integrados en la economía globalizada y los que no, entre los que gozan de referentes culturales de prestigio y los que no– y sus consecuencias políticas.
El partido Vox, nacido en 2013, moviliza diversos discursos asociados a la religión como parte de su retórica política. Pero estos funcionan principalmente como recursos identitarios y nacionalistas. De hecho, la práctica religiosa entre sus votantes es menor a la presente en la derecha tradicional del Partido Popular la misma relación que guarda LLA con Juntos por el Cambio (o lo que de él quede). Milei no está solo y los usos religiosos, tampoco.
La iniciativa de «Ficha Limpia» (SIC) estuvo dormida por ocho largos meses y su debate comenzó mucho antes de la llegada de Milei al poder, pero resurge cuando este pergeña una alianza amplia a su alrededor asumiendo a CFK como su antagonista real. ¿Confrontar con Cristina para absorber antikirchnerismo social y que ella deba defender lo suyo en las urnas de manera por interpósita persona? Hoy, para el Presidente, eso asoma como un escenario «deseable», este proyecto lo haría «posible».