Lo primero que hizo Gustavo Petro Urrego como presidente de Colombia, aquel soleado 7 de agosto de 2022, fue pedir la espada de Bolívar. Todos los invitados a su asunción se pararon a aplaudir menos uno: Felipe VI, el rey de España. Había un trasfondo adicional: esa era la espada que el M19, el movimiento guerrillero en el que Petro participó en los 80, había robado en enero de 1974. En ese entonces, el futuro presidente era apenas un adolescente que cursaba en el colegio público La Salle, donde también se graduó como bachiller el escritor y periodista Gabriel García Márquez.