Según algunos, en Alemania, pero también en Francia, los países europeos deberían arrepentirse de sus déficits pasados y entrar en una larga fase de superávit primario de sus cuentas públicas, es decir, una fase en la que los contribuyentes tendrían que pagar muchos más impuestos de los que reciben, para pagar urgentemente los intereses de la deuda y al mismo tiempo atenuar el «gasto social». En realidad, este dogma austeritario se basa en un sin sentido económico. Así las cosas, el informe sobre la competitividad y el futuro de Europa presentado por Mario Draghi a la Comisión Europea va en la dirección adecuada. La exactamente opuesta a la que impulsan nuestro desquisiado y su Toto.
La erosión se provoca en el electorado original de Milei, que son los segmentos medios vulnerables, incluso segmentos bajos. Abajo estaba Unión por la Patria y arriba Juntos por el Cambio: Milei se metió a nivel nacional en una franja media vulnerable. Hoy están muy impactados por la rigurosidad del ajuste sobre ingresos fijos, jubilaciones, pensiones a lo que se agrega el desempleo creciente que rondará los dos dígitos para el tercer trimestre de 2024.
Estamos siendo testigos de la desaparición de la clase media occidental. Afecta a todos los países: desaparece la clase media estadounidense, la británica, la francesa, la española e incluso la alemana. Es un choque cultural fundamental que está dinamitando la democracia occidental y a todos los viejos partidos políticos.