Cada vez que un caso de violencia criminal sacude a algún país de América Latina salta una voz en las calles, en las tribunas políticas o en las redes sociales: «¡Aquí lo que se necesita es un Bukele!». ¿Subsistirá el «efecto Bukele» en un mar de pobreza y marginalidad continental creciente? Veremos. En prinipio el domingo va a elecciones y en épocas de creciente fragmentación de las representaciones políticas y electorales, el individuo arrasa.