La falta de controles o la complicidad de funcionarios llevó al despilfarro del superávit comercial de más de cuarenta mil millones de dólares, que hoy faltan desesperadamente, en medio de una inflación creciente y galopante, con una distribución regresiva de la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, todo lo cual constituyó un menú explosivo que tuvo su primera exteriorización clara en las legislativas del 2021 donde el oficialismo perdió algo más de cuatro millones de votos. Sin cabeza para prever, espalda para aguantar.