La última vez que alguien en el poder utilizó la palabra “mercado” con verdadera convicción el mundo era otro. Corrían los años setenta y el sistema capitalista enfrentaba una doble crisis que parecía anunciar su propio colapso, las tasas de beneficio se derrumbaban y las calles de Occidente hervían con la mayor oleada de luchas obreras desde los años treinta. Los capitalistas se sintieron acorralados.
El reciente caso húngaro revela algo que la izquierda suele procesar tarde y mal. Aún los movimientos de extrema derecha más consolidados pueden ser derrotados electoralmente. Pero está claro que eso no resuelve el problema de fondo. No es gritando «Cae Milei» que surgirá un gobierno popular»… «¿Creen que van a solucionar esto metiéndome presa? Dale, meteme presa. ¿Y que van a hacer? ¿La gente va a ganar más plata? ¿Le van a subir el salario a los argentinos? ¿Van a financiar las escuelas y los hospitales? ¿Van a pagar la deuda con el FMI y con los bonistas?» CFK
El presidente Trump está gobernando como un hombre que nunca volverá a enfrentarse a los votantes, hipotecando el futuro de su partido con promesas que no estará presente para cumplir. En La Argentina también se consigue, «prometer y defraudar», la fórmula de la Coca Cola. Para cerrar, ayer sábado por la noche se escucharon disparos durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca , lo que obligó a los agentes del Servicio Secreto a evacuar al presidente Trump del salón de baile del Washington Hilton, sumándose así a una lista de situaciones de riesgo que ningún presidente moderno ha enfrentado.
Desde hombres armados solitarios en sus mítines, hasta complots de asesinato por encargo respaldados por el Estado iraní y repetidas violaciones de seguridad a pesar de Palantir que «todo lo ve».¯\_(ツ)_/¯