El sociólogo, catedrático y doctorado en Ciencia Política por la Universidad de Harvard; Atilio Borón, analizó el crecimiento económico de China en el plano internacional y de las medidas que toma Estados Unidos en consecuencia al “sentirse amenazado” en su hegemonía, amenaza que da contexto al interés histórico pero creciente en los recursos naturales de América Latina, por parte del Estados Unidos, interés recargado con la futura presidencia de Trump.
Con la reelección de Donald Trump, una plutocracia de multimillonarios está a punto de hacerse con el control del Estado estadounidense. Todos ellos, como Elon Musk, son producto del capitalismo rentista surgido tras la crisis financiera de 2008. La confrontación con los intereses privados parece inevitable … y China. Sin embargo, en el patio trasero los conflictos se anestesian, muchos ya se sienten “amigos” de Trump y esperan gestos a la altura de sus deseos. Un “colonialismo aspiracional” ha nacido.
Durante más de dos décadas, Hedges, Sheldon Wolin, Noam Chomsky, Chalmers Johnson, Barbara Ehrenreich y Ralph Nader advirtieron de que la creciente desigualdad social y la constante erosión de las instituciones democráticas, incluidos los medios de comunicación, el Congreso, los sindicatos, el mundo académico y los tribunales, conducirían inevitablemente a un Estado autoritario o fascista. Este es el caso de lo que ocurre en Estados Unidos, un paradigma del retorno del fascismo en esta etapa de concentración de la riqueza inédita y lucha por la hegemonía planetaria.