Para muchos las internas partidarias son estratégicas, en especial en el peronismo donde conviven proyectos antagónicos que muchas veces se expresan también en las internas o «internitas». El desprecio a las internas es una deriva de paradígmas teóricos y políticos, respetables, basados en supuestas contradicciones principales y secundarias, cuya prosapia teórica más robusta debe rastrearse en los escritos de Mao Ze Dong. El desprecio a las internas es una posición frecuente, probablemente mayoritaria entre quienes no reconocen una trayectoria política vinculada al peronismo (y lo bien que hacen!) . En este sentido Eduardo Grüner reflexiona sobre la tarea mayor que nos interpela ante el panorama de degradación general que las democracias burguesas han naturalizado: Volver a un momento verdaderamente revolucionario, de dialéctica crítica, que haga nacer una nueva legalidad y una diferente legitimidad. Ante semajante tarea, es lógico que impugne las por él llamadas «internitas partidarias». Es su derecho.
Para ganar votantes de clase trabajadora -y ganar las elecciones – los demócratas necesitan ir contra las élites económicas. Pero la campaña de Kamala Harris no ha ofrecido consistentemente un contrapunto antiélite al populismo reaccionario de Donald Trump. El lema que los guió fue eludir la afectación de intereses corporativos y «hablarle a los otros». Falló.
El expresidente republicano Donald Trump se encamina hacia una victoria contundente en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Los republicanos han ganado el control del Senado y de la Cámara de Representantes, una victoria aplastante.La economía estadounidense atraviesa un «muy buen momento». El PBI crece a un ritmo del 2,8%, la inflación ha bajado al 2,1% –anual– y el desempleo se encuentra en un piso del 4,1%. «Las estadísticas» dicen que los salarios le ganan a la inflación, pero lo cierto es que millones de norteamericanos están empobrecidos desde la disparada inflacionaria de la pospandemia, sobre todo en materia de alimentos, combustibles y financiamiento de hipotecas y endeudamiento con tarjetas de crédito. En ese deterioro de las condiciones materiales de existencia se explica buena parte del éxito de Trump. Nada que no conozcamos.